El origen de El Tío Che el año 1912 en Barcelona es de lo más curioso. La casualidad hizo que Pere Joan Iborra (bisabuelo del actual propietario, Alfons Iborra), perdiese el barco que tenía que llevarle con su familia a "hacer las Américas". Mientras esperaba otro barco que le llevara a su pueblo, La Nucia (Alicante), se instaló en unos bajos del barrio de la Barceloneta.
Por aquellos tiempos había ya gente en Barcelona que vendía horchata y helados pero Pere Joan fue de los pioneros en instalar una arcaica granissaoreta, una máquina para hacer granizados.
El apelativo de El Tío Che viene de la costumbre que tenía de salir a la calle y ofrecer vasos de granizados a la gente diciendo: "Che, prueba esto". El Tío Che estuvo en la Barceloneta desde 1912 hasta el 1933, cuando se trasladó al barrio del Poblenou, en la calle Wad-Ras, hoy Doctor Trueta.
A finales de la Guerra Civil, una bomba destruyó el edificio, por lo cual la horchatería se trasladó el año 1940 a la actual ubicación, la Rambla del Poblenou 44-46, justo delante del casino de la Aliança. Durante más de medio siglo en el Poblenou, cuatro generaciones han contribuido a hacer más dulce esta redonda principal de la Rambla. |