Antiguo depósito de nieve

Antiguo depósito de nieve

¿Qué hubiera sido de esta horchatería de Poblenou  y sus horchatas, granizados y helados sin la nieve que las ayudó a perdurar hasta su evolución?

En 1549 Luis de Castellví, valenciano y gentilhombre de Carlos V descubre el método para depositarla en cuevas y ventisqueros. Para protegerlas del deshielo levantaba una pared precaria  en forma de arco de círculo y de este modo se podía vender y trasladar.

Existieron cuevas que han sido estudiadas y reconstruidas como patrimonio arqueológico industrial , así mencionamos las de Sierra Aitana, Foia de Castalla, Onil, Ibi y Agres en el país valenciano que abastecían a Villa Joiosa, Altea y Benidorm aunque se intentó exportar a Orán y Argel.Ibi, se caracterizó por ser el proveedor de hielo, en prácticamente toda la zona sur de la Comunidad Valenciana. La primera referencia de esta actividad, está recogida en el “Llibre de Consell” de 1630, donde se da cuenta de “les casetes de la Neu”.

La nieve mezclada con canela, o azúcar y naranja fuela forma inicial de saborear un refresco.  Así también la nieve seguramente estuvo presente en la Llet de xufes, una bebida mezcla de chufas, miel y especias destinada al agasajo más extremo y delicado de monarcas, nobles y personalidades importantes, madre de nuestra criatura, la horchata.

La horchatería El Tío Che de Poblenou no es ajena a esta tradición y cada día celebra con sus clientes la existencia de estos refrescos que se conservan en la cultura de cada día gracias al trabajo gigante de aquellos que se empeñaron en saborear y mantener sin renuncias la parte dulce de la vida.

De Chufa y Horchata tradición y salud,
a partir de un texto de María Angeles Arazo