El horchatero centenario de Poblenou no hablará de sus helados, o de sus horchatas artesanas. Al horchatero le gusta descubrir personas que dejaron una huella e historias en su barrio. ¿Porqué lo hace?: Su horchatería centenaria es impensable sin el barrio y ese es su atractivo. Su horchatería no está en el barrio, es del barrio, y ser de algún lugar significa que se vive con todos los sentidos donde se ha elegido. Como estos pintores que hoy recordamos: Algunos nacieron en el barrio de Poblenou, otros lo adoptaron y otros más hicieron sus obras expresando sus lugares. El horchatero dice que Poblenou es un lugar que inspira, y vaya si lo ha hecho con estos artistas que han recorrido sus calles y rincones encontrando una idea que emocione.

Jaume Mariné Albamonte

Hoy el horchatero quiere recordarlos en un momento donde pareciera que el sentido de barrio se esfuma,  entre tanta tienda cool y obra nueva se va licuando esa memoria que nos hizo ser como somos. Y él, como tantos y tantas vecinos y vecinas, no está dispuesto a semejante pérdida. Así por ejemplo Jaume Mariné Albamonte hijo de un pintor de paredes y de Poblenou; su fuente de inspiración fueron las mezclas de colores que veía hacer a su padre.  Nacido en el Poblenou en el año 1935, fue un autodidacta que tomaba clases con el profesor Baqué en el barrio. Impresionista, le apasionaron las marinas, especialmente las del Alt Empordá, donde vivió. Pero nunca dejó a Poblenou, aunque lamentaba su pérdida de identidad como barrio.

Gonçal Sobré

Gonçal Sobré Barea

En los años 30, duros como pocos, cada cual hacía lo que podía y Gonçal, quien sólo quería dedicarse a plasmar su inspiración, trabajó como dependiente en el mercado de la Unió. Y, para ser sinceros este trabajo ha sido su hada y su guía: ¿qué hubiera sido de su expresión artística sin la influencia rebelde y provocadora de los aires del mercado? Porque si hay lugares con chicha para quien sabe mirar, esos son los mercados. Escenógrafo en el Institut del teatre y profesor de la escuela de Bellas artes de Sant Jordi. Creó el Art Xava, una suerte de pop de barrio, un arte ingenuo, que bien describe a su barrio, sus calles y su gente. Formó parte del “Quatre del Envelat” (junto a Emília Castells y Joan y Engracia Casas, durante la Fiesta Mayor del barrio hicieron carpa, cena y subasta). En 1966 realizó su primer happening en Barcelona, en la Rambla de Poblenou, ante la sorpresa de los vecinos que entonces recién por esos años comenzaban a respirar después de años muy duros de venga y venga curro y poca poesía, aunque, para ser justos, siempre la hubo, aun en tiempos de guerra. Vanguardista sin límites presentó una exposición de cuadros a la que llamó Totalidad de Cuadros de Necesidades Indispensables. Y años después el “Retaule del Santet del Poblenou”

Joaquim Urgell

El barrio de Poblenou también atrapó al pintor Joaquín Urgell Carcas nacido en el Vendrell en el 36.  Los vecinos de la calle de Pere IV del Poblenou lo veían jugar al ajedrez en algún bareto sin estilo, y bajo el brazo de su  quijotesca figura acostumbraba llevar una baguette. Después de una estancia en París donde se dedicó al expresionismo abstracto, vuelve al arte figurativo. Sus temas eran la locura, el ajedrez, la historia.  Su obra se expuso en Europa, Nueva

Enric Casanovas

York y España.

Enric Casanovas i Roy, escultor como pocos

Enric Casanovas i Roy nació en la calle Marià Aguiló a fines de 1800  a la altura de Llatzeret, en el Poblenou. Tuvo el privilegio de trabajar con el escultor Josep Llimona, de muy joven, y su primer estudio fue en la Rambla de Poblenou. Luego de estudiar en la  Llotja viajó a París, trabajó junto al  pintor, profesor, escritor, escultor y teórico del arte uruguayo creador del Universalismo constructivo y del Taller Torres García, uno de los principales movimientos artísticos de su país. Con Joaquín Torres García tomó clases en la escuela de Decoración en 1914 y en Europa hizo esculturas monumentales. Le interesaban los temas sociales y al estilo de Rodin e influenciado por Isidre Nonell mostraba su inconformismo. Pero luego profundiza en el noucentismo y busca en el desnudo femenino la esencia mediterránea catalana. Se le concede la medalla  de oro de la exposición Internacional de 1929.  Pero la guerra le obligó a exiliarse en Francia de donde regresó en 1942 y a los pocos años nos dejó.

 

La colla del safrà. Isidre Nonell

La Colla del Safrà 

Hubo un grupo de artistas que se llamó la Colla del Safrà, fundada por Isidro Nonell.  En la Colla de Sant Marti había además talentos de la talla de Joaquim Mir, Vallmitjana, estudiantes de la LLotja. el objeto de la pintura de Isidro Nonell  eran marginados, gitanas, barracas y barraqueros del barrio del Pequín y Somorrostro. Un enamorado de los tonos azafranados del intenso sol mediterráneo,de allí el nombre de la Colla, muere prematuramente a los 38 años-

Francesc Gironés

 

Francesc Gironès

El pintor Sobré decía que Gironés era un surrealista de barrio, y este es su personal retrato”:“ En la calle Recaredo,(que ya no existe) hay un piso muy pequeñito y hay un cuarto muy pequeñito y oscuro, la luz baja del techo con una capucha de cartón de caja de zapatos que como un foco enfoca una mesita y una sillita; el resto todo son cajas con pinturas y tintes, y sentado en la silla de siempre, siempre arropado con una bata de estar por casa, el Sr Francesc Gironés, el anciano pero joven pintor mundialmente desconocido, pero a pesar de todo surrealista y muy surrealista, autor de una obra extraña, con símbolos, significados, documentos de unos mundos oníricos muy personales y pintados con unas lacas de no sé qué creo que de teñir en el ramo del agua, que nunca se secan del todo y la obra queda como pegajosa dando esa sensación de lascivia y misterio de interés sexual. Pinta estrellas hombre, y flores mujer, escenarios Chiricoiformes, colores primitivos, composiciones calculadísimas de geometría” Francesc Gironés fue el primero en pintar la Torre de les aigues.

Extraído de Art y graffiti del poblenou de Xavier Bou.